Vegetarianismo


por: Jerónimo Mouton
Ya se ha hablado mucho, estudiado mucho y comprobado con creces, las enormes ventajas que el vegetarianismo ofrece para nuestra salud.
Es cierto que para gozar de una buena salud, sean indispensables una serie de elementos nutricionales que nuestro organismo ha de obtener a través de los alimentos que ingerimos.
Estos alimentos nos nutren, nos forman físicamente, nos dan energía, calor, fuerza... en fin nos dan la posibilidad de existir, de mantenernos vivos y desarrollarnos.
No quiero aquí destacar y ampliar el tema de la importancia de que no solo necesitamos los alimentos físicos para nutrirnos y estar sanos y felices, puesto que otro tipo de alimentos mas sutiles y “ligeros” son indispensables para mantenernos sanos, fuertes, vigorosos, positivos, optimistas... etc;  El Aire, El Amor, el Sol, La Música, los colores, el Arte etc. son también participes de la construcción de un ser humano en su parte más eterica y espiritual, en su parte superior.
La inteligencia cósmica ha depositado en el planeta, todas las sustancias y combinaciones necesarias en infinidad de formas, para que los seres que lo habitan encuentren el alimento necesario. Así cada especie viva, animada, se desarrolla en función de su grado o nivel de evolución dentro del maravilloso orden de la creación.
Sabido es ya, que una piedra habita en un plano de evolución diferente al de las plantas y al de los animales, lo que a propósito no significa  que estas no sean útiles, compatibles, o mas bien dicho indispensables. Los animales y las plantas sienten la vida, si claro. Las piedras, los animales y las plantas a diferencia del ser humano no tienen conciencia de su existencia, simplemente son... existen, y no se preocupan de ir mas allá... por el momento.  Todo ellos/as evolucionan a su ritmo.
Al ser humano, la forma más evolucionada hasta el momento presumiblemente y en apariencia del planeta, se le ha otorgado la capacidad de ser consciente de su propia existencia, de razonar, de autoanalizar, se le ha conferido la capacidad de poder descifrar en mayor o menor medida, todos los misterios que le rodean, visibles e invisibles, y sacar de ello el provecho y la información necesaria para  entender el porqué de su existencia.
Con esto sabemos y somos conscientes de la superioridad que nos caracteriza por encima de todas las demás especies que habitan este planeta, haciéndonos así responsables de las acciones que diariamente cometemos en nuestra vida, a nivel tanto personal como colectivo. Esta superioridad, ¿nos da acaso el derecho de interrumpir el proceso de evolución y el derecho a existir de otro ser viviente, sea cual sea su especie, evolución, forma o tamaño?.
El hombre tiene la posibilidad de observar y estudiar a sus compañeros los animales y parece que de momento solo a entendido que hay una ley que debemos mantener como ellos, es decir, la de que muchos de ellos se comen los unos a los otros.

Bien. ¿Creéis que a diferencia del hombre, esos animales que por obligación, para sobrevivir y mantener su especie, se ven obligados a matar a otros, lo hacen para satisfacer sus paladares?
El hombre, si de verdad fuera carnívoro, estaría constituido físicamente de otra manera. Por ejemplo si se observa el tubo digestivo de los animales carnívoros, este es corto, puesto que de esa manera les permite una eliminación rápida de las toxinas que produce la carne. Y sabido es ya la diferencia de la estructura dentaria.
Claro esta que se nos denomina “omnívoros” como a otros animales capacitados para comer todo tipo de alimentos, pero ello no significa que debamos comer carne obligatoriamente, solo por le hecho de tener buenos dientes o la necesidad aparente de abastecer a nuestro físico de las sustancias nutritivas que en ella se encuentra.
La necesidad de comer carne de un tiempo a esta parte, se ha convertido en una costumbre puramente gastronómica, cultural, dietética, medico-científica, y como no consumista. Pero la base de todo ello lo representa concretamente la inconsciencia.
¡Cuantos argumentos nos van a dar los carnívoros para justificar que no deben o no pueden dejar de comer carne!
Si todos los nutrientes que un ser humano necesita para vivir y mantenerse sano se pueden perfectamente  encontrar fuera de la carne, porque nos empeñamos en seguir siendo cómplices inconscientes de los asesinatos masivos que se realizan en todos los mataderos del mundo cada día por la industria alimentaria, utilizando a los pobres animales como meros recursos?.
Claro! ¿quien defiende a estos pobres seres a los que también se les ha otorgado una vida libre, de la cual, el supuestamente civilizado ser humano  se complace diariamente en acortar, en beneficio de sus hábitos culinarios?
¿Pensáis que la inteligencia que se nos ha dado, no es ya suficiente para intuir que cuando os metéis un trozo de cadáver mas o menos cocinado en vuestra boca, no va a repercutir y a atraer unas consecuencias en otros planos mas sutiles de vuestro ser...?
Sinceramente... pensad... ¿Os gusta ver la sangre caliente en litros deslizarse por vuestra manos y brazos, por vuestros cuchillos afilados, o por los suelos convirtiendo estos en ríos rojos? ¿Acaso os gusta de verdad las formas y las consistencias de los órganos, las vísceras, los nervios, las fibras, los músculos, los huesos que se os presentan perfectamente envueltos y disimulados o no en los escaparates de supermercados y tiendas? ¿Os gusta el olor que desprende esa carne después de 40 horas...?
¿Os gusta entonces el resultado nauseabundo de vuestras heces después de defecar...? 
Para comenzar, mientras no seáis conscientes de esto que os he dicho y no hagáis el esfuerzo de superar ciertos sabores que os acompañan a diario, producto de esa masacre, no penséis que dejar de comer carne o “ser Vegetarianos” es una cuestión fácil que se limita al plano físico, a la dietética, a una moda de vida alternativa, o al sugerimiento de un amigo... Recabad en vuestro interior y daos cuenta de que si queréis ser unos seres mas puros, mas luminosos, positivos, fuertes en resistencia, pacíficos, bellos y bondadosos, tenéis que abandonar la practica o necesidad de comer carne.  

PAZ PARA TODOS 
Jerónimo